Neumonías

La neumonía se define como una reacción inflamatoria de origen infeccioso en los bronquiolos respiratorios, los alveolos y el tejido intersticial.

La naturaleza de las lesiones, la evolución de la afección y el pronóstico son muy variables.

La neumonía se caracteriza por una consolidación de todo o parte de un lóbulo, o de lóbulos dispersos, como sucede en la bronconeumonía.

Las manifestaciones clínicas son muy diversas; los signos y síntomas clínicos son la fiebre, decaimiento, cefalea e irritabilidad. Los síntomas que afectan a las vías respiratorias incluyen taquipnea, disnea, aleteo nasal, quejido y tiraje de la musculatura subcostal e intercostal.

La tos, la expectoración espontánea y el dolor torácico son más propios de los niños mayores.

La radiografía de tórax es la exploración principal para el diagnóstico de la neumonía.

El tratamiento médico de la neumonía se realiza en la mayoría de los casos de forma empírica debido a la dificultad para determinar el germen implicado.

Ante una neumonía, además del tratamiento médico, se debe realizar Fisioterapia Respiratoria ante cualquier señal que nos indique la presencia de secreciones en el aparato respiratorio.